Virgulilla (~). Sustantivo femenino. Rayita con más peso del que parece.
Y lo que une el amor y la leña.
Entre las dos cosas hay una línea. Separa lo elegante de lo indecente y, a la vez, las une. Es la virgulilla. (~).



Lo elegante.
Lo que trae cada boda: la ceremonia, la luz, las miradas (y algún llanto).
Elegantes en la ceremonia.

Lo políticamente incorrecto.
Nació de una novia de las que no se olvida: proponía cosas increíbles, todas al límite de la legalidad, y cada una acababa igual: ¡leña! Ella le puso nombre, si lo estás leyendo, sabes quién eres. Desde entonces, buscamos ¡leña!, porque funciona, porque es moda, porque es irreverente, porque nos importa muy poco lo que piensen, porque hemos venido a hacer ruido, y… es un… ¿y por qué no? Esto es love&leña.
Indecentes en la barra libre.
A veces los novios necesitan a alguien que los empuje a hacer algo guay. Yo los empujo, con sus amigos, y se lía parda.
Soy más de leña que de amor. Pero un amor sin leña es soso.
Entre las dos cosas hay una línea. Separa lo elegante de lo indecente y, a la vez, las une. Es la virgulilla. La dibujé yo: sale de LOVE y cae sobre la N de LEÑA. Quítasela y se queda en LENA: un nombre bonito, sin fuego.
Es lo que une el amor y la leña.
Pero si te casas, vamos a liarla.
Contadnos vuestra boda →De una novia que proponía cosas increíbles, al límite de la legalidad. Cada una acababa con un «¡esto es leña!». Ella le puso nombre.
La dibujó Juanjo, el videógrafo de Gearmedia.